Florencio Barrameda Peraza, un grancanario residente en Tenerife que sobrevivió a Mauthausen

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Florencio Barrameda Peraza

 

Florencio Barrameda Peraza

Nace el 29 de diciembre de 1907 en La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria.

Deportado a Mauthausen el 27 de enero de 1941.

Nº de prisionero nº 5.422.

Liberado del campo de Mauthausen el 5 de mayo de 1945

 

Florencio Barrameda Peraza nace el 29 de diciembre de 1907 en El Puerto de La Luz de Las Palmas, concretamente en el barrio de La Isleta, según consta en el registro civil de la capital de Gran Canaria. Es hijo de Simón Barrameda Padrón, natural también de El Puerto, y de Ana Peraza Suárez, natural de Arrecife en la isla de Lanzarote.

Los abuelos paternos de Florencio Barrameda Peraza también eran grancanarios, pues es nieto por la línea paterna de Simón Barrameda Apolinario, herrero de profesión y natural de Las Palmas, y de María Padrón Marrero, natural de San Lorenzo.

Por la línea materna Florencio Barrameda Peraza es nieto de Carlos Peraza Hernández y de Francisca Suárez González, ambos naturales de Arrecife en la isla de Lanzarote y domiciliados en El Puerto, en la ciudad de Las Palmas.

Florencio Barrameda Peraza, su padre y su abuelo paterno tenían como nombre de pila Juan, y con este nombre eran conocidos en su ámbito familiar, aunque sus nombres oficialmente registrados fueran Florencio y Simeón en el caso del padre y abuelo.

Curiosamente otro hermano suyo, que nació dos años después, también lo registraron con el nombre de Florencio, Florencio José de San Eustaquio, por lo que a nuestro biografiado se le identifica en su familia definitivamente como Juan.

Se conocen varios hermanos de Florencio Barrameda Peraza: Florinda (1906-1969), Florencio José de San Eustaquio (1909-1987), Pedro (1914-1971), María Luz (cf. 1919-1980), Carmela, Jerónimo, José, Francisco (Pancho) y Antonio Barrameda Peraza.

Accidente mortal

En la línea vital de Florencio Barrameda Peraza son varias las situaciones en la que la muerte le rondó y ya tempranamente, con 21 años de edad, tuvo la suerte de esquivarla. Esto es así porque mientras prestaba el servicio militar obligatorio en su isla natal de Gran Canaria pudo sobrevivir a un terrible suceso.

Corría el mes de octubre de 1929 cuando el Regimiento de Infantería de Las Palmas realizaba maniobras militares en las proximidades de la población de Telde, y en dichas maniobras se encontraba el soldado Florencio Barrameda Peraza.

De forma accidental tuvo lugar la explosión de un mortero de una batería de artillería, causando la muerte de dos soldados, el cabo Vicente Silva Caballero y el soldado Francisco García Pérez, y del sargento Felipe Francés. También resultaron heridos con carácter grave el alférez Benito Mateo y con carácter leve los soldados Manuel Segura Peraza y Florencio Barrameda Peraza. Las heridas de Florencio se limitaron a una contusión en la región nasal izquierda, erosiones y herida contusa en el tórax.

Este fatal suceso es la primera ocasión en la que la vida de Florencio Barrameda Peraza corre peligro, y no sería la última. Esta condición de superviviente se repetiría nuevamente en otras ocasiones en su proceso vital.

En Tenerife

No se tiene constancia exacta de la fecha en Florencio Barrameda Peraza se establecería en Tenerife, pero es muy probable que fuera en torno a 1930, tras terminar el servicio militar en su isla de Gran Canaria. En Tenerife parece que residía una tía carnal de Florencio, Lucía Peraza Suárez, y puede que esta circunstancia familiar tuviera algo que ver con su desplazamiento a Tenerife, o quizá fuera por motivos laborales.

En Tenerife Florencio Barrameda Peraza contrae matrimonio canónico el jueves 3 de septiembre de 1931, en la iglesia de San Francisco en Santa Cruz de Tenerife, con la joven María de la Luz López Ramos. La novia es natural de la capital tinerfeña e hija de Francisco López y de Aurora Ramos. Ambos contrayentes contaban con 23 años de edad. Los novios  fueron apadrinados por Lucía Peraza Suárez y Manuel Martín Cabrera, tíos del novio. En el certificado de matrimonio consta que la profesión u oficio de Florencio Barrameda Peraza es la de fundidor.

El 1 de junio de 1932 nace el primer hijo de la pareja formada por Florencio y María de la Luz, que es un varón al que bautizan con el nombre de Juan. Por aquellos años el domicilio de la familia Barrameda López se encuentra en el santacrucero barrio del Uruguay, en la calle tercera y número 5. María de la Luz López Ramos trabajaría como cigarrera, y muy probablemente en la fábrica de tabaco La Isol del tabaquero Aurelio Hernández, sita en la capital tinerfeña. El diez de noviembre de 1935 nace un segundo hijo, aunque en algún registro aparece que nace el 10 de diciembre de 1937. Recibe el nombre de Agustín.

Golpe militar el 18 de julio de 1936

Tras el levantamiento golpista en julio de 1936 comienzan a producirse multitud de detenciones de los principales líderes políticos y sindicales afines al Frente Popular, así como los cargos públicos municipales.

Tanto Florencio Barrameda Peraza como María de la Luz López Ramos estaban afiliados al sindicato CNT en sus respectivos gremios. En el caso de los tabaqueros o cigarreros se trataba del sindicato SOTAS (Sindicato de Obreros Tabaqueros de Ambos Sexos), adscrito a la CNT.

A los pocos meses del golpe de estado María de la Luz López Ramos fue sometida a un consejo de guerra por parte del gobierno militar establecido. Se trata de la causa nº 356 de 1936, que se inició el 5 de octubre de ese año. Fue juzgada junto con Francisco Montañez Vera, Manuel García Jorge y Juan Rodríguez Prieto.

Tanto María de la Luz López Ramos como los otros tres inculpados son detenidos el 5 de octubre de 1936 e ingresados en prisión preventiva desde ese día. María de la Luz ingresa en la cárcel provincial, sita en la calle San Miguel de la capital tinerfeña, que tras el transcurso de las detenciones masivas por los sublevados acabaría siendo la cárcel de mujeres.

Según la información dimanada de esta causa, los cuatro encausados estaban afiliados a la CNT y eran de manifiesta oposición al Triunfo del Movimiento Nacional, siendo acusados de auxilio a la rebelión. A los detenidos se les acusó de dar alojamiento y cobertura a dos militantes de la CNT muy significados, Salvador Domínguez Durán y Modesto Carballo Sosa, que estaban siendo requeridos por la autoridad militar sublevada.

En lo que refiere a María de la Luz López Ramos, sólo se le pudo acusar de facilitar alimentos a los dos cenetistas mientras permanecían escondidos en una vivienda, gracias a la cobertura prestada por los otros tres encausados. La sentencia de este consejo de guerra se dictó el 20 de enero de 1937, por lo que los cuatro permanecieron 3 meses y 22 días en prisión preventiva.

María de la Luz López Ramos fue condenada por un delito de desobediencia grave a la autoridad a una pena de cuatro meses de arresto mayor y a una multa de doscientas cincuenta pesetas, sufriendo, caso de no abonarlas, dos meses de privación de libertad. El resto de los procesados en dicho consejo de guerra fueron sentenciados a penas de doce años y un día de reclusión menor por auxilio a la rebelión.

Tres días después de dictarse la mentada sentencia de la causa 356/1936, el 23 de enero de 1937, son fusilados en Santa Cruz de Tenerife 19 miembros de la CNT como consecuencia del proceso contra este sindicato llevado por la autoridad militar sublevada (primera pieza separada de la causa 246/1936). Entre ellos se encontraba el tabaquero Modesto Carballo Sosa.

La insolvencia de la familia Barrameda López hizo que a María de la Luz le fuera imposible abonar la multa de doscientas cincuenta pesetas impuesta. Por ello se le incrementa la anterior pena en dos meses de privación de libertad sustitutorios.

Finalmente María de la Luz López Ramos sale en libertad el 2 de abril de 1937, fecha en que la pena queda extinguida. Finalizada la pena, aun quedó a disposición como presa gubernativa, pero afortunadamente le dejan salir en libertad.

La alegría en el seno familiar duró poco, pues Florencio Barrameda Peraza también va a ser detenido por la autoridad franquista. La fecha exacta de su detención no se ha podido determinar, pero se sabe que en los primeros días del mes junio de 1937 Florencio Barrameda Peraza ya se encontraba encarcelado en la prisión de Fyffes. Esta cárcel, conocida popularmente como los salones de Fyffes, pasaría posteriormente a denominarse Prisión Costa Sur.

De este modo, Florencio Barrameda Peraza pasó a engrosar el grupo de cientos de detenidos, denominados presos gubernativos por los golpistas, que fueron privados de libertad por el hecho de estar afiliados a algún sindicato o partido del Frente Popular. Florencio Barrameda Peraza estaba afiliado al sindicato CNT.

Por si fuera poco, en ese mismo mes de junio de 1937 se instruye nuevo expediente contra María de la Luz López Ramos y contra los otros tres condenados a penas de cárcel en la causa 356/1936, en este caso instruido por la Comisión Provincial de Incautación de Bienes.

En lo que respecta a María de la Luz López Ramos, el 30 de junio de 1937 se le toma nuevamente declaración por oficio de la citada Comisión Provincial de Incautación de Bienes. María de la Luz López Ramos declaró que “estuvo afiliada únicamente a la CNT como medio indispensable para poder trabajar, pero que no colaboró en forma alguna con el llamado Frente Popular, ni realizó acto alguno de oposición al Triunfo del Movimiento Nacional, con independencia de los hechos que determinaron su condena en un Consejo de Guerra, y que carece en absoluto de toda clase de bienes, siendo a su subsistencia y al de sus hijos con el jornal que gana como cigarrera.

En julio de 1937 se decreta por Comisión Provincial de Incautación de Bienes “el embargo de todos los bienes que aparecieran como de la pertenencia de los referidos cuatro individuos.” En el caso de María de la Luz, finalmente su expediente queda sobreseído. En cualquier caso era manifiesta la situación de insolvencia que padecía.

La situación económica familiar era bastante precaria, con Florencio Barrameda Peraza encarcelado en Fyffes y su esposa María de la Luz López Ramos trabajando como cigarrera. Una hermana menor de María de la Luz, llamada María Luisa, le ayudaba en las tareas domésticas y del cuidado de sus hijos cuando estaba ausente por motivos laborales.

Intentona de liberar Fyffes

Un hermano menor de Florencio, Pedro Barrameda Peraza, también se encontraba en Tenerife en 1936. Pedro Barrameda estaba prestando el servicio militar en el cuerpo de Infantería de la capital tinerfeña en el momento del golpe militar. En 1937 se hallaba destinado en un acuartelamiento que se constituyó por las fuerzas sublevadas en unos almacenes del empresario frutero Pedro Duque, situados en la capital tinerfeña y cedidos a los militares por este destacado empresario.

Pedro Barrameda Peraza se daba a conocer, o le gustaba firmar, como Pedro Barrameda Apolinar. Su abuelo paterno se apellidaba Barrameda Apolinario. Este hecho hace que en algunos documentos aparezca con esta filiación.

Pedro también fue encarcelado por las mismas fechas que su hermano Florencio Barrameda Peraza en el año 1937, pero en la Prisión Militar de Paso Alto por su condición de soldado en ese momento. Se le relacionó con un grupo de soldados, destacados todos en el cuartel de los almacenes de Pedro Duque, que planearon un intento de liberar a los presos detenidos en la prisión de Fyffes. La intentona solo quedó en eso, pues no se materializó. Pero por este motivo fueron procesados y encarcelados varios soldados y algún mando militar. De este proceso fueron condenados a muerte tres soldados, que se les atribuyó ser los ideólogos del intento de liberación de los presos de Fyffes.

Los tres condenados a muerte en la causa 191 de 1937 fueron Manuel Alonso Rodríguez, Antonio Hernández García y Rosendo Cruz Álvarez. Fueron fusilados el 25 de julio de 1937 en Santa Cruz de Tenerife. Por su parte, Pedro Barrameda Peraza fue condenado a 30 años de prisión en la causa 230/1936 por relacionarlo con los hechos expuestos. Su pena sería conmutada años más tarde, quedando en libertad posiblemente en el año 1940.

Canje en 1938 a la zona republicana

Estando encarcelado Florencio Barrameda Peraza pudo observar como murieron muchos de sus compañeros de cautiverio, fusilados tras ser condenados a muerte o desaparecidos tras ser sacados de Fyffes con nocturnidad. Florencio Barrameda logra sobrevivir a la infame prisión de Fyffes, y tras aproximadamente año y medio en dicho penal se ofreció para un canje de presos con el bando republicano, que se llevaría a cabo en el verano de 1938.

En agosto de 1938 se inicia el proceso del canje de presos desde la prisión de Fyffes. Es probablemente el primer canje de presos que tiene lugar durante la guerra civil española. En torno a un centenar de hombres, parece que con igual proporción de socialistas, comunistas y anarquistas de la CNT, parten del puerto de Santa Cruz hacia tierras peninsulares en la moto-nave Dómine. Tras una larga travesía hasta el puerto de San Sebastián, en el País Vasco, los cien presos canarios son encerrados en la cárcel donostiarra de Ondarreta, entre ellos Florencio Barrameda Peraza.

En septiembre tiene lugar el canje de presos por la frontera francesa con Irún. Llegarían nuevamente a España en tren por la frontera francesa con Cataluña. De este modo los presos canjeados alcanzarían la zona republicana, instalándose en la ciudad de Barcelona.

Florencio Barrameda Peraza en aquel momento contaba con 31 años de edad. Estando en Barcelona, Florencio se encontró con su hermano Jerónimo en dicha ciudad. Se desconoce cómo Jerónimo Barrameda Peraza llega a Barcelona, ni en qué circunstancias. Lo cierto es que Jerónimo pudo volver a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria tiempo después.

Refugiado republicano en Francia

Florencio Barrameda Peraza con el final de la guerra civil española, y como superviviente de la misma, pasaría a Francia. Muy probablemente permaneció durante algún tiempo en algún campo de refugiados en del sureste francés durante el año 1939.

Su familia, su esposa e hijos menores, quedaron en Tenerife. En esta investigación no se ha podido constatar si Florencio pudo contactar con su familia en Tenerife. Cabe la posibilidad de que su esposa María de la Luz asumiera que su marido hubiera perecido en la guerra, como muchas otras mujeres que perdieron el contacto con sus esposos, pero esta afirmación no deja de ser una conjetura.

En el año 1939 en Tenerife se abre nuevo expediente por parte del Juzgado Instructor de Responsabilidades Políticas de Santa Cruz de Tenerife (Expediente nº 54 de 1939) contra los cuatro incursos en la causa nº 356 de 1936, entre ellos María de la Luz López Ramos. Alguno de ellos se encontraba cumpliendo condena en el penal de Gando en Gran Canaria. A María de la Luz se le volvería a citar para tomarle declaración. Finalmente el Tribunal Provincial de Responsabilidades Políticas se ratifica en el sobreseimiento definitivo de su expediente.

Mientras, en Francia Florencio Barrameda Peraza decide continuar la lucha, esta vez contra la Alemania nazi, abandonando los campos de refugiados y alistándose en una de las conocidas como Compañías o Batallones de Trabajadores Extranjeros (CTE). Las CTE fueron creadas por el gobierno francés a partir de la primavera de 1939, siendo su alistamiento voluntario inicialmente, para adquirir a partir de septiembre de 1939 carácter obligatorio. Estaban conformadas por en torno a 250 hombres y por oficiales del ejército francés al mando. Miles de españoles se alistaron en estas compañías de trabajadores, cuyo cometido era principalmente la realización de obras civiles.

Florencio Barrameda Peraza queda alistado en la 109ª CTE en el verano de 1939. Las 107ª, 108ª y 109ª compañías fueron enviadas a la localidad de Saint Florentin y posteriormente a Faulquemont, cerca de la frontera con Alemania. El cometido de estas tres compañías en ésta última localidad era la construcción de infraestructuras y fortificaciones en la célebre Línea Maginot, línea de fortificación y defensa construida por Francia a lo largo de su frontera con Alemania e Italia.

En la 109ª CTE junto con Florencio Barrameda Peraza se encontraban al menos otros dos canarios, los palmeros de Santa Cruz de la Palma Domingo Henríquez Pérez y Vicente Méndez Hernández. Domingo Henríquez ejercía como médico de la 109ª compañía. Tendrían suerte muy dispar.

Con la ocupación de Francia por los nazis, en plena Segunda Guerra Mundial, muchos españoles que conformaban las CTE son capturados por los alemanes en 1940, sobre todo en el mes de junio. El 20 de junio de 1940 Florencio Barrameda Peraza es detenido por los alemanes en la localidad de Delle. Tras su detención es enviado a la cárcel de Belfort, también denominada en Francia como campo de prisioneros o Frontstalag nº 140.

Stalag es la forma abreviada de Stammlager, que fue en el III Reich la denominación para los campos de prisioneros de guerra en la Segunda Guerra Mundial. A los campos de tránsito para los prisioneros desde donde eran distribuirlos a los diferentes Stalags se les denominó Front-Stalags.

En dicho Fronstalag nº 140 o campo de prisioneros de Belfort se le asigna el número de deteniendo 7.169. Permanece en la prisión de Belfort hasta el 21 de enero de 1941, día en que Florencio Barrameda Peraza es deportado junto con otros 1.500 españoles a Alemania, en concreto al campo de prisioneros o Stalag XIB, en la localidad de Fallingbostel.

En el Stalag XIB de Fallingbostel lo registran con el número de detenido 86.560. Permanece sólo unos días en este campo de prisioneros, puesto que los españoles detenidos, los rojos españoles, son deportados al campo de concentración de Mauthausen en Austria.

Deportación a Mauthausen

Florencio Barrameda Peraza forma parte del contingente de deportados que ingresan el 27 de enero de 1941 en el campo de concentración nazi de Mauthausen procedentes de Fallingbostel (Stalag XIB).

En este grupo de deportados hay diez canarios. Junto con Florencio se encuentra José Dorta Díaz (concejal socialista de San Juan de la Rambla en Tenerife), Manuel González Anbreu (Concejal socialista de Garachico en Tenerife), José Rodríguez Rodríguez (destacado sindicalista del gremio de los torcedores de La Palma), Domingo Henríquez Pérez (estudiante de Medicina en Madrid natural de Santa Cruz de la Palma), Felipe Rodríguez Sánchez (barbero natural de Santa Cruz de Tenerife y desertor en el Frente), Fulgencio Lorenzo Rodríguez (palmero de Garafía y desertor en el Frente), Israel Cabrera Álvarez (nacido en Arrecife y vecino de Las Palmas de Gran Canaria), Rafael Arrocha Elvira (natural de San Bartolomé en Lanzarote y evadido a la costa africana francesa) y Juan Rodríguez Navarro (natural de la provincia de Las Palmas de Gran Canaria).

En Mauthausen Florencio Barrameda Peraza fue registrado inicialmente con la profesión de barbero, pero corregido posteriormente por el de obrero del metal. Florencio es destinado en el campo al servicio de garajes, como mecánico. Se le asigna el número de prisionero 5.422 y queda instalado en el bloque 11, donde además era el barbero de dicho bloque de prisioneros.

La profesión de barbero parece que existía en la familia de Florencio Barrameda, no en vano su hermano menor, y de nombre homónimo Florencio José, ejercicio como barbero en Gran Canaria.

En los campos de concentración de la Alemania nazi se les denominaba prominenten a los deportados que tenían alguna profesión cualificada y necesaria para el buen funcionamiento y mantenimiento del campo. Estos profesionales eran los barberos, jardineros, oficinistas, fotógrafos, etc. Los promienten tenían ciertos privilegios, pudiendo vivir un poco mejor que el resto, y por ello tenían más probabilidades de sobrevivir. Quizá Florencio Barrameda Peraza por su condición de barbero pudo ser considerado un prominenten. Los barberos o peluqueros españoles eran bien considerados en los campos y se encargaban del afeitado integral que se les realizaba a los deportados que iban  llegando a los campos en los diferentes convoyes.

La ansiada libertad

Los presos supervivientes de Mauthausen, entre los que se encontraba Florencio Barrameda Peraza, son liberados por el ejército americano el 5 de mayo de 1945. Florencio Barrameda logró sobrevivir al infierno nazi de Mauthausen tras permanecer deportado en dicho campo más de cuatro años.

Florencio Barrameda Peraza permanece en Francia tras su liberación. Desconocemos si pudo contactar con su familia en Tenerife. Lo cierto es que no podía volver a la España de Franco, so pena de ser encarcelado.

Decide vivir en Francia. Entre los años 1949 y 1950 reside en la región de Montélimar, trabajando en la construcción de presas hidráulicas en el cauce del río Rhône, para la sociedad Los Grandes Trabajos de Marsella.

Fruto de la relación de Florencio Barrameda Peraza con la española Consuelo Sánchez, nace un hijo en común en 1950, al que le dan el nombre de Jean Pierre. Entre 1952 y 1953 Florencio Barrameda se encuentra residiendo en la ciudad francesa de Castellane. Posteriormente las vidas de Florencio Barrameda y de su hijo francés Jean Pierre Barrameda siguen caminos distintos.

Gracias a la investigación de su hijo Jean Pierre Barrameda, se sabe que Florencio Barrameda Peraza estuvo ingresado en un hospital de la ciudad francesa de Aurillac en abril de 1962, en concreto en el pabellón Laënnec de dicho hospital, destinado a los enfermos de pulmón. Es muy probable que padeciese tuberculosis, enfermedad muy prevalente en Mauthausen por el hacinamiento y las insalubres condiciones de vida. En ese momento Florencio contaba con 55 años de edad.

La última referencia de su paradero se remonta a la década de los años setenta. Entre los años 1975 y 1977 Florencio Barrameda Peraza se avecinda en la localidad de Béziers, donde se jubiló aproximadamente a la edad de 70 años. Florencio era conocido por muchos españoles de la colonia de Béziers, y concretamente, uno de sus grandes amigos trabajó en el restaurante del hotel de dicha localidad.

Su familia en España

La marcha de Tenerife de Florencio Barrameda Peraza en el canje de presos en 1938 hizo que su esposa María de la Luz López Ramos tuviera que afrontar la vida sola, sacando adelante a sus hijos de corta edad, trabajando como cigarrera.

En Gran Canaria residían los hermanos de Florencio. Su hermano Pedro Barrameda Peraza, que había sido condenado en Tenerife a 30 años de prisión en la causa 230/1936 y puesto en libertad tras conmutación de su pena en 1940, moriría prematuramente de una enfermedad crónica y progresiva en 1971, cuando sólo tenía 57 años de edad.

Antonio Barrameda Peraza, uno de los hermanos menores de Florencio y que vivía en el número 27 de la calle Fataga del barrio de La Isleta en la capital grancanaria, fue carpintero de profesión y activista político en la clandestinidad durante la dictadura franquista. Antonio Barrameda Peraza en la década de los años cuarenta formó parte en la clandestinidad de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) de Las Palmas. El 28 de marzo de 1946 son detenidos 28 militantes de las JSU por la policía local capitalina, acusados de propaganda ilegal. Entre estos 28 detenidos se encuentra Antonio Barrameda Peraza. En noviembre de 1946 son detenidos y también encarcelados otros 14 miembros o simpatizantes de las JSU, también por propaganda ilegal. En ese mismo mes de noviembre serían puestos en libertad ambos grupos de detenidos. Antonio Barrameda Peraza había permanecido diez meses privado de libertad.

Se desconoce si Florencio Barrameda Peraza pudo contactar con su familia en Tenerife una vez llegada la democracia. María de la Luz López Ramos fallece en Tenerife el 3 de agosto de 1996, con 88 años de edad. El hijo mayor, Juan Barrameda López (1932-2004), vivió y murió en la isla de Tenerife.

El hijo menor, Agustín Barrameda López (1935-2004), fue un reconocido futbolista profesional, siendo conocido futbolísticamente como Tin. Agustín fue un delantero de fútbol que empezó jugando en Tenerife y en la isla de La Palma. En 1957 da el salto a la península con 22 años de edad, jugando en el Club Deportivo Castellón, representativo de la capital castellonense, hasta la temporada 1961/1962. Posteriormente jugó dos años en Cataluña y luego en la comunidad valenciana (Onda, Játiva y Burriana). Murió en Castellón en 2004.

En Francia reside su hijo francés Jean Pierre Barrameda. Los últimos episodios de la vida de Florencio Barrameda Peraza son aún una incógnita. En esta investigación no se ha podido constatar la fecha y lugar de su fallecimiento. La primera posibilidad es que falleciera en Francia. Otra posibilidad, muy remota, es que volviera a Tenerife tras la instauración y consolidación de la democracia en la década de 1980. Por lo tanto, ésta investigación sigue abierta a la espera de nuevos datos.

Fuentes Documentales:

Testimonio, documentación y foto de Florencio Barrameda Peraza aportada por su hijo Jean Pierre Barrameda.

Webgrafía:

El Blog de Pedro Medina Sanabria https://pedromedinasanabria.wordpress.com

Fondation pour la Memoire de la Deportation

www.cicr.org

www.deportados.es

Archivos:

Mauthausen Memorial Archives

Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife

Archivo del Tribunal Militar Territorial Quinto

Registro Civil de Santa Cruz de Tenerife

Registro Civil de Las Palmas de Gran Canaria

Registro Civil de Telde

Registro Civil de Castellón

Bibliografía:

Alcaraz Abellán, José (1991): La Resistencia franquista en las islas orientales (1939-1960). Museo Canario – Obra Social de la Caja de Ahorros de Canarias. Las Palmas de Gran Canaria.

Prensa Histórica

 

[Fabián Hernández Romero. Fecha de creación: 20 de febrero de 2017]

deportadoscanarios@gmail.com

 

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