Felipe Rodríguez Sánchez (1912-1941), tinerfeño asesinado en Gusen en 1941

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Felipe Rodríguez Sánchez

Nació en Santa Cruz de Tenerife el 12 de octubre de 1912

Deportado a Mauthausen el 27 de enero de 1941

Prisionero nº 6518

Falleció en Gusen el 16 de noviembre de 1941

 

Felipe Antonio Rodríguez Sánchez nace en Santa Cruz de Tenerife (es posible que naciera en Teguise, Lanzarote) el 12 de octubre de 1912 (aunque en algún documento figura que nace el 11 de noviembre de 1912). Es hijo de Rudecindo Rodríguez Guadalupe y de Francisca Sánchez Niebla, ambos naturales de la villa de Teguise en la isla de Lanzarote. Felipe Rodríguez Sánchez fue inscrito en el registro civil de la capital tinerfeña el 31 de octubre de 1931.

Por línea paterna Felipe Rodríguez Sánchez es nieto de Rudecindo Rodríguez Morera y de Carolina Guadalupe, ambos naturales de Tacoronte en Tenerife. Por línea materna es nieto de Francisco Sánchez Manrique y de Antonia Niebla Cabrera, ambos naturales del pueblo de Hermigua en la isla de La Gomera.

Los ancestros de Felipe Rodríguez Sánchez proceden de las islas de Tenerife y de La Gomera, pero el hecho de que sus padres nacieran en Lanzarote hace entrever que sus abuelos, tanto maternos como paternos, se habían desplazado a Lanzarote en el siglo XIX, quizá por motivos laborales. Lo cierto es que ambas familias volvieron a Tenerife.

La familia Rodríguez Sánchez se avecindaba en el nº 8 de la calle Horacio Nelson en Santa Cruz de Tenerife, domicilio familiar donde Felipe vivía con sus padres y con una hermana menor de nombre María Rodríguez Sánchez (1916 – ?). También vivió en ese mismo domicilio una tía paterna, llamada Juliana Rodríguez Guadalupe (¿ – 1940).

Se conoce la filiación de otros tíos paternos de Felipe, como es el caso de Manuel Rodríguez Guadalupe, avecindado en el número 25 de la calle Serrano de Santa Cruz de Tenerife, y de Camilo Rodríguez Guadalupe.

La condición económica de la familia de Felipe Rodríguez Sánchez era algo precaria. Su padre Rudecindo Rodríguez Guadalupe en 1927 solicitó al ayuntamiento de Santa Cruz, en su sección de estadística municipal, que su familia fuera censada en el denominado Padrón de Pobres de la capital tinerfeña. El estar inscrito en dicho padrón, por su condición de menesterosos, daba el derecho a esas familias a tener la denominada Beneficencia Domiciliaria (médico, farmacia, practicante y comadrona).

Previsiblemente Felipe Rodríguez Sánchez pasó su infancia y juventud en la capital tinerfeña. Ya de adulto Felipe se decanta por la profesión de barbero, y quizá ejerciera la labor profesional en su domicilio particular en Santa Cruz de Tenerife.

Felipe Rodríguez Sánchez realiza el servicio militar obligatorio en 1933 al llegar a la mayoría de edad, 21 años en aquella época, siendo destinado tras el sorteo pertinente al Sáhara Español. Al marchar al norte de África, Felipe dejaba en Santa Cruz de Tenerife a su novia, y futura esposa, Encarnación García Martín.

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Felipe Rodríguez Sánchez en el Sáhara durante el servicio militar

Encarnación García Martín era conocida con el nombre de Hortensia por su familia. Encarnación había nacido el 30 de mayo de 1908 en El Puerto de la Cruz y es hija de Antonio García Delgado y de Encarnación Martín Hernández. La familia materna procede de La Matanza de Acentejo y la familia paterna de Granadilla de Abona aunque residían en la capital tinerfeña. Su padre Antonio García Delgado era panadero y su domicilio habitual lo tenía en Santa Cruz de Tenerife aunque por aquellos años residían en El Puerto de la Cruz, momento en el que nace su hija Hortensia. Su padre trabajaba en una panadería sita en dicha localidad  y perteneciente al empresario del ramo Pelegrín Santana.

En 1918 como consecuencia de la epidemia de fiebre amarilla que azotó Canarias, y en Tenerife fundamentalmente el norte de la isla, fallece Encarnación Martín Hernández, la madre de Hortensia. Su padre, Antonio García Martín, tras enviudar volvería a casarse en segundas nupcias. Posteriormente va a regentar una panadería en Tacoronte, donde se avecinda. Por su parte, Hortensia debido a estas nuevas circunstancias familares va a residir en la casa de una tía materna en Santa Cruz de Tenerife.

Felipe Rodríguez Sánchez, ya de vuelta a Tenerife al término del servicio militar, contrae matrimonio civil con su novia Encarnación (Hortensia) García Martín en Santa Cruz de Tenerife el 18 de noviembre 1935.

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Felipe Rodríguez Sánchez y Encarnación García Martín

Segundo Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería de Tenerife 38

Después el golpe de estado perpetrado por el estamento militar el 18 de julio de 1936 y la instauración de la guerra civil, desde Canarias se movilizaron los denominados Batallones Expedicionarios para luchar por el bando nacional en tierras de la península. Partieron tanto desde Tenerife como de Gran Canaria. También se desplazaron escuadras o unidades expedicionarias voluntarias de la Falange Española de Canarias.

Desde Tenerife un primer Batallón Expedicionario partió en septiembre de 1936 hacía el frente. Este primer Batallón Expedicionario de Tenerife estaba compuesto por dos compañías de fusileros del Regimiento de Infantería de Tenerife número 38, a las que se le agregó otras dos compañías de infantería llegadas desde Las Palmas (una de fusileros y otra de ametralladoras). También formaba parte de este batallón una batería de Artillería de Montaña, formada a partir del destacamento de artillería destacado en la ciudad de La Laguna. Al mando de este primer Batallón Expedicionario que sale de Tenerife estaba el comandante Rafael Vitoria Berasategui. Parten el 14 de septiembre en el vapor Dómine de la compañía Transmediterránea, que había llegado de Las Palmas desde donde había recogido a los soldados procedentes de Gran Canaria.

A principios de diciembre de 1936 partiría desde Tenerife hacia tierras peninsulares un segundo contingente militar, el denominado Segundo Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería de Tenerife número 38. Va a estar constituido por reclutas forzosos de los reemplazos de 1933, 1934 y 1936. Este batallón lo componen tres compañías de infantería más la Plana Mayor, anexándosele una compañía de ametralladoras del Regimiento de Infantería de Canarias número 39 de Las Palmas. Van a ser aproximadamente trescientos soldados. Al mando de este Segundo Batallón Expedicionario va a estar el comandante de infantería Lorenzo Machado Méndez.

Felipe Rodríguez Sánchez, que pertenece a la quinta de 1933, es movilizado a filas por los nacionales formando parte del mentado Segundo Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería de Tenerife número 38. Días antes de su partida hacía el frente muchos de los los soldados alistados, entre los que se encontraba el propio Felipe, fueron ingresados en un acuartelamiento que se constituyó por las fuerzas sublevadas en unos almacenes cedidos por del empresario frutero Pedro Duque. Este destacamento militar se encontraba en la capital tinerfeña y previsiblemente fue el lugar donde se constituyeron las compañías de infantería que iban a formar parte de la Segundo Batallón Expedicionario de Tenerife.

Felipe Rodríguez Sánchez quedó encuadrado como soldado de la primera compañía de infantería de dicho batallón, donde fue designado como practicante o sanitario de la misma. En las unidades militares a los barberos en muchas ocasiones se les otorgaban funciones de sanitarios. Al mando de la primera compañía de infantería estaba el capitán Félix Díaz Díaz junto con el teniente Blas García Mesa.

El Segundo Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería de Tenerife número 38 parte en barco para la península a primeros de diciembre de 1936, llegando al puerto gallego de Vigo el 8 de diciembre. De Vigo se dirigen al frente de Madrid, haciendo parada en Valladolid.

El batallón llega a Bargas, en la provincia de Toledo, sin tomar parte en ningún combate en esta localidad que fue una posición estratégica en el frente de batalla. Pasan por Illescas y después por Alcorcón, siendo consideradas fuerzas de reserva.

A primeros de febrero se encuentran en Leganés y posteriormente en Torrejón de Velasco. El 6 de febrero el Segundo Batallón Expedicionario llega a Valdemoro, donde tendrá su base, quedando integrado en el Séptimo Regimiento. Formaron parte de la columna que tomó la localidad de Ciempozuelos.

El día 10 de febrero de 1937 marcharon al frente del Jarama y participaron en diversos combates, tomando partido en la célebre batalla homónima, y concretamente en la defensa de las posiciones en el Olivar de Navares. Por esta acción el Segundo Batallón se hizo acreedor de la Medalla Militar Colectiva. En los combates se produjeron algunos muertos así como numerosos heridos. Felipe Rodríguez Sánchez precisamente es uno de los heridos.

En el periódico La Prensa de Tenerife en el mes de abril de 1937 se publicó en dos entregas el diario de operaciones del Segundo Batallón Expedicionario de Tenerife en el frente del Jarama, realizado por el comandante Lorenzo Machado. En él se relatan las acciones de dicho batallón en la batalla del Jarama en febrero de 1937. El 27 de febrero Felipe Rodríguez Sánchez es herido en el frente de Morata de Tajuña, teniendo que ser hospitalizado:

“…el soldado de la primera compañía, Felipe Rodríguez Sánchez, que el día 27 resultó conmocionado por un disparo de tanque, siendo practicante de dicha Compañía, y estando voluntariamente en el parapeto con un fusil, señalando su comportamiento excelente ….”

Como ya se mencionó, hubo varias bajas en el Segundo Batallón en sus acciones en la batalla del Jarama en ese mes de febrero. Murieron tanto oficiales como suboficiales, pero mayoritariamente las bajas tuvieron lugar en la tropa. Tropa formada por soldados que en su inmensa mayoría fueron alistados forzosos, siendo obreros y jornaleros en gran medida.

Los nombres de los fallecidos, según el diario de operaciones son: Antonio Fortó Torres, Antonio Domínguez Hernández, Leoncio Ruiz Machado, Juan Dorta Hernández, Basilio González Luis, Manuel Díaz Rodríguez, Emilio Monaga Montesdeoca, José Esteban Benítez, Juan Déniz Cruz, José Fernández Serrano y José Dorta Hernández.

El 9 de abril el Segundo Batallón Expedicionario fue relevado por el Batallón de San Quintín, pasando provisionalmente a la retaguardia en Carabanchel.

Felipe Rodríguez Sánchez es reclamado por la Autoridad Militar de Tenerife

Mientras en febrero de 1937 el Segundo Batallón Expedicionario de Tenerife estaba en el frente de Madrid, activo en plena faena bélica con muchos heridos y muertos, en Tenerife la maquinaria represiva militar estaba trabajando sin descanso.

La Auditoría de Guerra de Canarias emite un escrito solicitando ser traídos desde el frente a los soldados Felipe Rodríguez Sánchez y Marcial Martín Yanes. Marcial es también soldado de la primera compañía del Segundo Batallón Expedicionario y natural de Los Realejos. Son reclamados para prestar declaración por relacionárseles en la causa militar 563 de 1936 en Santa Cruz de Tenerife.

Tras un segundo requerimiento en el mismo mes de febrero de 1937, ambos soldados son trasladados hasta Tenerife en el mes de marzo. Al llegar a la isla son encarcelados en la prisión militar de Paso Alto de la capital tinerfeña, a la espera de tomarles declaración.

La causa 563/1936 se había abierto por un presunto delito de excitación para cometer la rebelión contra el sargento de infantería José Goya Hernández y los soldados Francisco Rodríguez Paiz, Wenceslao Hernández Yanes, Avelino González García y Atanasio Cruz Marrero, todos del Regimiento de Infantería de Tenerife número 38. A Felipe y Marcial se les relacionó con los soldados referidos, que estaban destinados en el destacamento militar de los almacenas de Pedro Duque. En los días previos del embarque hacia la península de la fuerza expedicionaria tanto Felipe como Marcial permanecieron varios días en el mentado destacamento de infantería. Se les implicó con una supuesta conspiración o complot con los soldados encausados.

Tanto a Felipe Rodríguez Sánchez como a su compañero Marcial Martín Yanes se les tomó declaración y posteriormente fueron sometidos a varios careos con algunos de los encausados. Felipe fue sometido a un careo con Atanasio Cruz Marrero y otro con Francisco Rodríguez Paiz.

Firma
Rúbrica de Felipe Rodríguez Sánchez

El comandante Lorenzo Machado Méndez emitió un informe desde el frente a la Auditoria de Guerra de Canarias en relación a la conducta de los dos soldados que habían sido requeridos. Fue un informe favorable.  El Segundo Batallón se había significado en los enfrentamientos en la batalla del Jarama. Felipe y Marcial como consecuencia de los combates habían resultado heridos, incluso Felipe Rodríguez Sánchez precisó ser hospitalizado como consecuencia de las heridas.

No quedó demostrada la implicación de Felipe y de Marcial en el presunto delito de excitación para cometer la rebelión investigado en la causa 563/1936. Seguramente fue de gran ayuda el informe favorable emitido por el comandante Lorenzo Machado Méndez hacía sus soldados.

Deserción en el Frente

Felipe Rodríguez Sánchez  y Marcial Martín Yanes son nuevamente enviados al frente de Madrid e incorporados a la primera compañía de infantería del Segundo Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería de Tenerife número 38.

En julio de 1937 el ya ascendido teniente coronel Lorenzo Machado Méndez marchó a Boadilla a mandar media brigada, acompañándole el alférez León. Tras este traslado pasa al mando del batallón el comandante Guzmán, que también había sido ascendido pocos días antes. La primera compañía la mandan los alféreces Aquiles y Cobos, este último alférez profesional. Cuatro días después de la marcha del teniente coronel Machado se produce la evasión de tres soldados, uno de ellos es Felipe Rodríguez Sánchez.

En la noche del día 13 de julio de 1937 Felipe Rodríguez Sánchez se evade de su posición en la primera compañía del batallón expedicionario, y lo hace por las posiciones en el frente de Madrid que ocupa el Batallón 269 de la 66ª Brigada Mixta del Ejército Popular de la República.

Junto con Felipe Rodríguez Sánchez se evaden otros dos soldados de la misma compañía. Se trata de Manuel Brito Pérez y de Pedro Acosta Pérez, ambos naturales de la isla de La Palma. Manuel Brito Pérez era de Santa Cruz de La Palma y Pedro Acosta Pérez del pueblo de Tazacorte.

A los tres evadidos se les toma declaración la misma noche del 13 de julio, la noche en la que se habían evadido del campo faccioso, denominación dada por los republicanos a la zona nacional. Felipe Rodríguez Sánchez, que tenía 25 años de edad en aquel momento, manifiesta a su llegada a la zona republicana que es socialista y barbero de profesión. Manuel Brito Pérez, de 24 años de edad, declara que está soltero, que es tabaquero y comunista. Pedro Acosta Pérez declara que está soltero, de 22 años de edad, jornalero campesino y socialista. Manifiestan en su declaración que el trato de los alféreces Aquiles y Cobos, que mandan la primera compañía del batallón expedicionario, es malo hacia los soldados. Por el contrario, manifiestan que el trato recibido por el teniente coronel Lorenzo Machado Méndez y por el alférez León fue excelente. Relatan a la autoridad republicana que el Segundo Batallón Expedicionario de Tenerife lo componen obreros que no se deciden a pasar por temor a que los maten.

Los desertores tras su llegada a la 66ª Brigada son inscritos en un registro de enfermos y heridos. Según quedó reflejado en dicho registro, Felipe Rodríguez Sánchez es dado de alta del mismo el 8 de agosto de 1937, partiendo en esa fecha con destino a Valencia. Junto con Felipe también es destinado a Valencia el soldado tinerfeño Antonio Rodríguez González, natural de El Realejo Alto y posiblemente también evadido del bando nacional.

En Valencia en aquel momento se encontraba la sede del Frente Antifascista de Canarias. Esta organización la conformaron en 1936 los diputados y políticos canarios a los que el golpe les sorprendió en la península. Destacan los nombres de Emiliano Díaz Castro, Florencio Sosa Acevedo, Elfidio Alonso Rodríguez y José Junco Toral.

El Frente Antifascista estaba formado por los partidos adheridos al Frente Popular y organizaciones sindicales presentes en las islas. Una de sus acciones fue dar acogida y soporte a los canarios que llegaban a territorio republicano tras evadirse de las islas, canjeados o tras desertar del bando nacional. Una especial atención tenían hacia los soldados desertores del campo rebelde, pues de caer nuevamente en manos franquistas les esperaba su fusilamiento. Por ello, a los soldados desertores se les permitía elegir unidad militar o de orden público del frente o de la retaguardia. En cualquier caso, ateniéndonos a lo expuesto, puede que Felipe Rodríguez Sánchez (Sánchez el barbero, como también era conocido por sus compañeros) eligiera ser destinado a Valencia tras su deserción.

Por su parte los compañeros de evasión de Felipe Rodríguez Sánchez, los palmeros Manuel Brito Pérez y Pedro Acosta Pérez, fueron destinados a la 44ª Brigada Mixta del Ejército Popular de la República, que se hallaba operando en el frente de Madrid. Según el mentado registro de enfermos y heridos de la 66ª Brigada Mixta, partieron para este destino el 29 de septiembre de 1937. Junto con ellos también fue destinado en la misma fecha el soldado Pedro González Domínguez, que posiblemente fuera también desertor canario del bando nacional. En aquel momento la 44ª Brigada Mixta era mandada por un canario de La Gomera, el mayor de milicias Guillermo Moreno Ascanio, siendo este probablemente el motivo de ser destinados a esta 44ª Brigada Mixta.

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Felipe Rodríguez Sánchez (izquierda) con un compañero durante el servicio militar

En septiembre de 1937 Felipe Rodríguez Sánchez se encuentra en Amposta, localidad meridional de la provincia de Tarragona, destinado en el frente del Ebro en una compañía de ametralladoras. En esta misma unidad también se encuentra su compañero Antonio Rodríguez González.

Las deserciones en los batallones expedicionarios llegados al frente desde Canarias fueron muy numerosas. El Regimiento de Infantería 38 de Tenerife movilizó 8 batallones expedicionarios en el transcurso de la guerra civil, y el Regimiento Canarias 39 de Gran Canaria movilizó 6 batallones expedicionarios. En ambos regimientos se sucedieron muchas evasiones en el frente.

En lo que respecta al Segundo Batallón Expedicionario de Tenerife, ya en abril de 1937 había desertado el soldado Lucas García Damas. El catorce de septiembre de 1937 otros cuatro soldados pertenecientes a este al Segundo Batallón también van a desertar. Se trata de Juan León Hernández, Antonio Ferrer Fernández, Eusebio Gómez Magdalena y Toribio Barrera Chinea.

Muchos de los desertores del ejército nacional fueron nuevamente capturados por el bando franquista en el transcurso de la guerra civil, y algunos fueron pasados por las armas. El 19 de enero de 1940 fueron fusilados en Las Palmas tres soldados expedicionarios que desertaron del Regimiento Canarias 39. Sus nombres son Gregorio Olivares Caballero, Manuel P. Suárez Cerpa y Santiago Medina Hernández. Ese mismo día también fueron fusilados en Tenerife otros tres soldados desertores expedicionarios del Regimiento 38 de Tenerife, los palmeros Hilario Hernández Acosta e Ismael de las Casas Camacho y el tinerfeño de Granadilla de Abona Antonio González Ravelo.

Otros muchos de los desertores canarios apresados durante la contienda por el bando franquista corrieron mejor suerte. Es el caso Pedro Acosta Pérez, compañero de fuga de Felipe Rodríguez Sánchez en la noche del 13 de febrero de 1937. En la causa 66 de 1939, iniciada por la justicia militar en Tenerife y en la que estaba incurso Pedro Acosta Pérez, se pide inicialmente la pena de muerte en concepto haber cometido un delito consumado de adhesión a la rebelión militar. Finalmente se le condena a una pena de reclusión mayor.

En Francia

Felipe Rodríguez Sánchez sobrevive a la guerra civil y forma parte de la retirada, pasando como refugiado republicano a territorio francés.

Con el fin de la guerra civil española y la masiva llegada de refugiados republicanos a Francia, se van a crear una suerte de campos de refugiados para los republicanos españoles en el territorio francés. Felipe Rodríguez Sánchez quedaría recluido muy probablemente en los campos de refugiados del sureste francés, que eran auténticos campos de concentración. Con mucha probabilidad estuvo en el campo de Bacarés, sin descartarse que previamente pasara por algún otro.

En la primavera de 1939 el gobierno francés crea las denominadas Compañías de Trabajadores Españoles (CTE) para de alguna manera disponer de mano de obra proveniente de los miles de refugiados republicanos que atestaban los campos de refugiados.

El alistamiento en las CTE era inicialmente voluntario, para adquirir a partir de septiembre de 1939 carácter obligatorio. Estaban conformadas por en torno a 250 hombres y por oficiales del ejército francés al mando. Miles de españoles se alistaron en estas compañías de trabajadores, cuyo cometido era principalmente la realización de obras civiles.

Felipe Rodríguez Sánchez decide abandonar los campos de refugiados y se alista voluntario en la 25ª CTE. En dicha CTE había al menos otro canario, el tinerfeño Eugenio Rodríguez González, sin descartar que hubiera alguno más. Esta compañía se conformó en el mes de marzo o abril de 1939, muy probablemente en el campo de Barcarés. Por ello la hipótesis que cobra más fuerza es que Felipe Rodríguez Sánchez estuviera en este campo de refugiados republicanos en aquelas fechas.

Gracias a la biografía del murciano Antonio Hernández Merino, integrante de la 25ª CTE y superviviente de Mauthausen, se conocen muchas de las vicisitudes de dicha compañía de trabajadores españoles. La información ha sido obtenida fundamentalmente de los archivos del Ministerio de Defensa francés.

Los componentes de la 25ª CTE que procedían de Barcarés recibieron adiestramiento militar en el campo militar de Suippes, perteneciente a la Sexta Región Militar. La 25ª CTE fue perdiendo efectivos durante los meses siguientes a su creación, por ser declarados algunos incapaces para el servicio y otros por decidir volver a España. Por ello, a finales de noviembre de 1939 la 25ª CTE fue reforzada con republicanos del campo de refugiados de Septfonds. Cabe la posibilidad que Felipe Rodríguez Sánchez se incorporara a la 25ª CTE en este momento, aunque es menos probable. Hasta la fecha no se ha podido discernir si Felipe se incorpora a la 25ª CTE desde Barcarés o desde Septfonds.

La 25ª CTE fue asignada al IV Ejército, junto a la 22ª, 23ª, 24ª y 26ª. Las cinco unidades formaban el Grupo I de Compañías de Trabajadores Españoles, que era comandaba por el capitán francés Marceaux y tenía el cuartel general en la localidad de Morhange. Se sabe, por el relato de alguno de los integrantes, que los españoles de la 25ª CTE levantaron fortificaciones y contribuyeron a reforzar la Línea Maginot.

En enero de 1940 la 25ª CTE trabajó en una explotación agrícola en la localidad de Leyviller, a 20 kilómetros de su cuartel general en Morhange. En febrero de 1940 realizaron trabajos en la localidad de Altviller y posteriormente en ese mismo mes fueron trasladados a la ciudad de Cappel. En Cappel permaneció la 25 ª CTE hasta la invasión del ejército nazi alemán.

El 10 de mayo de 1940 Alemania inició la invasión de Francia y los Países Bajos. Los nazis inicialmente no asaltaron la Línea Maginot, donde permanecieron unos 10.000 republicanos españoles. El 7 de junio el Alto Mando francés ejecutó el repliegue de más de 2.200 españoles, que componían nueve CTE (22ª, 23ª, 24ª, 25ª, 26ª, 27ª, 30ª, 32ª y 33ª). Felipe Rodríguez Sánchez se encontraba en este contingente de españoles que se alejaron de la frontera en tren. Tanto los 2.200 españoles replegados como los 10.000 que permanecieron en la Línea Maignot iban a correr la misma suerte.

Tras la caída de la ciudad de Reims la mayoría de los oficiales franceses de las CTE huyeron, y los españoles junto a miles de soldados galos emprendieron una caótica huida a pie hacia el este y el sur buscando alejarse de los alemanes. La mayor parte de ellos fueron detenidos por el ejército nazi.

Felipe Rodríguez Sánchez tras su detención, probablemente en el mes de junio de 1940, es enviado a la cárcel de Belfort, también denominada en Francia como campo de prisioneros o Frontstalag nº 140. Stalag es la forma abreviada de Stammlager, que fue en el III Reich la denominación para los campos de prisioneros de guerra en la Segunda Guerra Mundial. A los campos de tránsito para los prisioneros desde donde eran distribuirlos a los diferentes stalags se les denominó Front-Stalags. En octubre de 1940 había al menos dieciocho canarios en la cárcel de Belfort. No todos acabarían deportados a los campos nazis, pues el tinerfeño Demófilo Nóbregas Guadarrama y el palmero Manuel San Juan Concepción lograron eludir los campos de exterminio.

Felipe Rodríguez Sánchez permanece en la prisión de Belfort junto con varios miles de prisioneros hasta el 21 de enero de 1941, día en que es trasladado con un grupo de 1.500 hombres a Alemania, en concreto al campo de prisioneros o Stalag XIB, en la localidad de Fallingbostel.

Fallingbostel es una ciudad del noroeste de Alemania, donde se ubicaron dos campos de prisioneros de guerra de la Segunda Guerra Mundial por parte de los nazis, el mencionado Stalag XI-B y el Stalag XI-D / 357.

En el Stalag XIB de Fallingbostel a Felipe Rodríguez Sánchez lo registran con el número de detenido 87.795. Permanece sólo unos días en este campo de prisioneros, puesto que este grupo recién llegado es deportado al campo de concentración de Mauthausen, saliendo dicha expedición el día 25 de enero de 1941.

Deportación a Mauthausen

Felipe Rodríguez Sánchez forma parte del contingente de 1.506 prisioneros deportados que ingresan el 27 de enero de 1941 en el campo de concentración nazi de Mauthausen procedentes del Stalag XI-B de Fallingbostel. De los 1.506 deportados son españoles 1.478. Es la mayor expedición de deportados españoles que ingresaría en Mauthausen.

En este grupo de deportados hay diez canarios. Junto con Felipe Rodríguez Sánchez se encuentra Florencio Barrameda Peraza (trabajador del metal residente en Santa Cruz de Tenerife y afiliado a la CNT), Manuel González Abreu (concejal socialista de Garachico en Tenerife), José Dorta Díaz (concejal socialista de San Juan de la Rambla en Tenerife) José Rodríguez Rodríguez (destacado sindicalista del gremio de los torcedores de La Palma), Domingo Henríquez Pérez (estudiante de medicina en Madrid y natural de Santa Cruz de la Palma), Fulgencio Lorenzo Rodríguez (palmero de Garafía y desertor en el Frente), Israel Cabrera Álvarez (nacido en Arrecife y vecino de Las Palmas de Gran Canaria), Rafael Arrocha Elvira (natural de San Bartolomé en Lanzarote y evadido a la costa africana francesa) y Juan Rodríguez Navarro (natural de la provincia de Las Palmas de Gran Canaria).

Al ingresar en Mauthausen Felipe Rodríguez Sánchez fue registrado con el número de prisionero 6.518 y categorizado como “Rotspanier” (voluntario rojo de la guerra española).

En octubre de 1941, despues de pasar nueve meses en Mauthausen, Felipe Rodríguez Sánchez es trasladado al sub-campo de Gusen, dependiente de Mauthausen y de infausto recuerdo para los deportados españoles. En Gusen se le asigna el número de prisionero 14.447.

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Registro del deceso de Felipe Rodríguez Sánchez en Gusen

Felipe Rodríguez Sánchez fallece en Gusen a las 13:30 horas del 16 de noviembre de 1941. La causa oficial de su muerte asentada en los libros de registro del campo de Gusen fue insuficiencia circulatoria aguda (Akute Kreislaufschwäche). Ante este diagnóstico, se puede aseverar que un shock hemorrágico por un sangrado agudo acabó con su vida. Felipe tenía 29 años de edad en el momento de su fallecimiento. Hay que recordar que en muchos casos la causa de la muerte real no coincide con la que los nazis reflejaron en sus registros en los campos de exterminio.

En Tenerife

En Tenerife su esposa Hortensia no tuvo noticias de Felipe Rodríguez Sánchez después de su vuelta al frente, una vez que declaró en el Consejo de Guerra. En aquel momento Hortensia vivía en el número 19 de la santacrucera calle Castro, en la casa de su tía materna Carmen Martin Hernández y de su esposo Rafael Bernabé Plaza. Al no tenerse más contacto de Felipe después de su vuelta al frente y su deserción en julio de 1937, Hortensia asumió que su marido pudiera haber muerto.

Muchos años más tarde Hortensia y la familia de Felipe Rodríguez Sánchez pudieron conocer el destino fatal de Felipe, su deportación a Mauthausen y su fallecimiento en el campo de  Gusen. La información fue proporcionada por un superviviente de Mauthausen que volvió a Santa Cruz de Tenerife y que se domiciliaba en la calle Serrano de la capital tinerfeña. Es muy probable que se trate de Eugenio Rodríguez González, compañero de Felipe en la 25ª CTE y en el infierno de Mauthausen.

Alemania, a través de una ley con fecha de 14 de septiembre de 1965, arbitró medidas con la finalidad de que todos los deportados por el III Reich pudieran solicitar indemnización, tanto los supervivientes del holocausto nazi como sus familiares. Los deportados de algunos países, como es el caso de Israel, pudieron cobrar en gran medida estas indemnizaciones. El caso español es muy distinto, entre otras cosas porque Alemania no suscribió con el gobierno franquista ningún convenio con esta finalidad. Por ello, los españoles que reclamaron debieron hacerlo directamente con el gobierno alemán. En la década de los años cincuenta Hortensia y los padres de Felipe Rodríguez Sánchez pudieron reclamar dicha indemnización, aunque precisó de farragosas  gestiones con el gobierno germano.

El nombre del Felipe Rodríguez Sánchez aparece en el proyecto conmemorativo en línea “Sala de los Nombres” en el interior del Memorial de Mauthausen.

 

Fuentes Documentales:

Testimonio oral de Ignacio Luján García, sobrino de Felipe Rodríguez Sánchez.

Imágenes procedentes del archivo familiar Luján García.

Webgrafía:

El Blog de Pedro Medina Sanabria https://pedromedinasanabria.wordpress.com

Fondation pour la Memoire de la Deportation

www.deportados.es

www.stalag.org

 

Archivos:

Mauthausen Memorial Archives

Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife

Archivo del Tribunal Militar Territorial Quinto

Centro Documental de la Memoria Histórica

Registro Civil de Santa Cruz de Tenerife

Registro Civil de El Puerto de la Cruz

Ministerio de Justicia

Prensa Histórica

 

Bibliografía:

Engel, Carlos (2005): Historia de las Brigadas Mixtas del Ejército Popular de la República (1936-1939). 2ª Edición revisada (2005). Ediciones Almena.

García Luis, Ricardo (2008): El pozo, 55 artículos sobre la Guerra Civil en Canarias (mayo, 1995-febrero, 1997). Ediciones Idea.

Anaya Hernández, Luis Alberto; Alcaraz Abellán, José; Orihuela Suárez, Alexis y Millares Cantero, Sergio (1989): Huidos, evadidos, desertores y canjeados. Los canarios republicanos en la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, 1936-1945. III Jornadas de estudios sobre Fuerteventura y Lanzarote. Tomo I. Cabildo Insular de Fuerteventura y Cabildo Insular de Lanzarote.

 

[Fabián Hernández Romero. Fecha de creación: 21 de abril de 2017]

deportadoscanarios@gmail.com

 

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